Lo que es normal los primeros días
- Días 1 a 3. El color se ve mucho más intenso y oscuro de lo que quedará. Puede haber un poco de enrojecimiento o hinchazón, sobre todo en labios y ojos. Es lo esperable.
- Días 4 a 10. La piel se descama en capas finas y puede picar. El color parece que se aclara de golpe, incluso que desaparece en algunas zonas. No es así: está debajo de esa capa.
- Semanas 2 a 4. El color va subiendo poco a poco hasta su tono real. Hasta el mes no se ve el resultado de verdad.
Lo que conviene evitar
- Rascar o arrancar las costras. Es el error más común y el que más pigmento se lleva. Deja que caigan solas.
- Mojar la zona en exceso los primeros días: ni piscina, ni mar, ni sauna, ni duchas muy largas con vapor sobre la cara.
- Maquillaje y cremas sobre la zona hasta que haya cicatrizado, salvo la que te indiquen en consulta.
- El sol directo durante al menos un mes. Después, protector solar en la zona: el sol es lo que más acorta la duración.
- Ejercicio intenso los primeros días, porque el sudor sobre la zona no ayuda a cicatrizar.

Cuidados según la zona
Cejas. No te maquilles las cejas ni uses productos con ácidos o retinol cerca hasta que caiga la descamación. Si quieres saber cómo evoluciona el color con los meses, lo tienes en cuánto dura la micropigmentación de cejas.
Labios. Son la zona que más se hincha y la que más tarda en mostrar el color real. Bebe con pajita los primeros días y evita comidas muy picantes o muy calientes. Si alguna vez has tenido herpes labial, coméntalo antes de la sesión: tu médico puede indicarte una prevención.
Ojos. Es normal que el párpado amanezca algo hinchado al día siguiente. No uses rímel ni lentillas los primeros días y no te frotes los ojos. Más detalles en qué esperar del delineado permanente.
Areola. Los cuidados son parecidos, con una diferencia: tras una reconstrucción, la zona suele tener menos sensibilidad, así que hay que vigilar el roce del sujetador. Lo explica paso a paso el artículo sobre cómo prepararte y cuidar la areola.

El retoque: por qué es parte del tratamiento
A las 4–6 semanas se hace una segunda sesión corta. No es un arreglo de algo que haya salido mal: cada piel retiene el pigmento de una manera, y el retoque sirve para igualar zonas, ajustar el tono y, si hace falta, retocar la forma. Después, lo normal es repetirlo cada uno o dos años para mantener el color.
Cuándo hay que avisar
Escribe a María Dolores si notas un enrojecimiento que aumenta en vez de bajar a partir del tercer día, calor o dolor creciente en la zona, supuración o fiebre. No es lo habitual, pero en esos casos hay que verlo cuanto antes. Ante cualquier duda, mejor preguntar: tienes su WhatsApp para eso.

